

Viaje relámpago. He tenido la suerte de conocer muchas ciudades y pueblos de la costa, sierra y selva por mi trabajo como reportero de radio, cubriendo actividades presidenciales y otras, pero no con la tranquilidad necesaria para disfrutarlos, salvo en algunas oportunidades.
Siempre quise conocer Rioja, Moyobamba, Nueva Cajamarca, no sólo porque crecí escuchando historias de esos lugares de boca de tíos y primos que viajaban a esas localidades en la selva de San Martín para trabajar en el cultivo del arroz, sino porque en ellas viven desde muchos años atrás varios familiares.
Es así que me propuse ir hasta allá, pero por carretera, por una ruta que no conocía y que me pareció maravilloso. Pasar por Pomacochas observando la tremenda laguna; Buenos Aires, donde se ubicaba el campamento de mi padre cuando estaba en el Ejército trabajando como sanitario durante la contrucción de la Carretera Marginal de la Selva, ahora Fernando Belaunde Terry; la bajada de Venceremos, selva declarada en reserva; ingresar al valle del Alto Mayo pasando por viejos lugares que las conocía sólo por los relatos de mis paisanos como Río Seco, Yurac Yacu, Aguas Claras, Aguas Verdes, etc.
Un automóvil nos llevó, a mi padre a mí en tres horas desde Pedro Ruiz a Nueva cajamarca. Fue un viaje inolvidable, no solamente porque pude conocer una tierra soñada, también porque pude ver y saludar después de varios años a tíos y primos, para quienes guardo mucho cariño.
Tal como me lo imaginaba resultó ser todo lo que pude conocer. Al ver aquellos lugares, me parecía que ya las conocía. Eso me pasó al llegar a la casa de mi tío Jesús en San Juan de Tangomí, y ver sus tierras sembradas de arroz. Me contó que él llegó a ese lugar cuando todo era montaña y pantano; que tuvo que tumbar tremendos árboles a pulso para ganar terreno cuando ni carretera existía. Así como él, varios familiares salieron de mi tierra: Mito, en Chachapoyas, Amazonas, en busca de nuevos horizontes. Como tantos otros, han hecho su vida en este caluroso lugar que tanto gusto me visitar. Hasta el próximo viaje.

No hay comentarios:
Publicar un comentario