Herzon Pinedo Chuqui

jueves, 25 de noviembre de 2010

TAL COMO ME LO IMAGINABA



Viaje relámpago. He tenido la suerte de conocer muchas ciudades y pueblos de la costa, sierra y selva por mi trabajo como reportero de radio, cubriendo actividades presidenciales y otras, pero no con la tranquilidad necesaria para disfrutarlos, salvo en algunas oportunidades.
Siempre quise conocer Rioja, Moyobamba, Nueva Cajamarca, no sólo porque crecí escuchando historias de esos lugares de boca de tíos y primos que viajaban a esas localidades en la selva de San Martín para trabajar en el cultivo del arroz, sino porque en ellas viven desde muchos años atrás varios familiares.
Es así que me propuse ir hasta allá, pero por carretera, por una ruta que no conocía y que me pareció maravilloso. Pasar por Pomacochas observando la tremenda laguna; Buenos Aires, donde se ubicaba el campamento de mi padre cuando estaba en el Ejército trabajando como sanitario durante la contrucción de la Carretera Marginal de la Selva, ahora Fernando Belaunde Terry; la bajada de Venceremos, selva declarada en reserva; ingresar al valle del Alto Mayo pasando por viejos lugares que las conocía sólo por los relatos de mis paisanos como Río Seco, Yurac Yacu, Aguas Claras, Aguas Verdes, etc.
Un automóvil nos llevó, a mi padre a mí en tres horas desde Pedro Ruiz a Nueva cajamarca. Fue un viaje inolvidable, no solamente porque pude conocer una tierra soñada, también porque pude ver y saludar después de varios años a tíos y primos, para quienes guardo mucho cariño.
Tal como me lo imaginaba resultó ser todo lo que pude conocer. Al ver aquellos lugares, me parecía que ya las conocía. Eso me pasó al llegar a la casa de mi tío Jesús en San Juan de Tangomí, y ver sus tierras sembradas de arroz. Me contó que él llegó a ese lugar cuando todo era montaña y pantano; que tuvo que tumbar tremendos árboles a pulso para ganar terreno cuando ni carretera existía. Así como él, varios familiares salieron de mi tierra: Mito, en Chachapoyas, Amazonas, en busca de nuevos horizontes. Como tantos otros, han hecho su vida en este caluroso lugar que tanto gusto me visitar. Hasta el próximo viaje.

domingo, 21 de noviembre de 2010

EN LA CATARATA GOGTA



Uno de mis sueños se hizo realidad. Aprovechando mis vacaciones de octubre viajé a Chachapoyas, en el nororiente peruano. En realidad viajé a Mito, mi tierra natal a una hora de la capital amazonense acompañado de Diego, mi pequeño hijo de 4 años. Luego de unos días de estancia en mi pueblo, junto a mis padres y luego de disfrutar algunas cabalgatas y visitar las chacras me propuse emprender la aventura de conocer la bella e impresionante catarata de Gogta, ubicada en la provincia de Bongará.
Partí de Mito a Chachapoyas un viernes por la tarde, acompañado de mi papá Raúl. Caminamos hasta La Colpa por la "Fila" o "Filada". Lo hicimos en una hora, todo de bajada, con la mochila al hombro. Pude recordar aquellos años que bajaba y subía los fines de semana, cuando estudiaba la secundaria en Chachapoyas. Una combi nos llevó a la ciudad.
Al día siguiente, muy temprano, emprendimos la marcha en dos motos, con mi hermano Roger y mi cuñado Henry.
Tras el bello paisaje a orillas del Utcubamba llegamos a Cocachimba. Algunas delegaciones de estudiantes y turistas extranjeros ya nos habían adelantado. Luego de charlar con el encargado de recibir a los visitantes - quien por cierto conocía a algunos de mis familiares- y pagar nuestro boleto, iniciamos la caminata. Parecía cerca. La catarata se ve desde el pueblo y se supone que es fácil llegar, pues sólo son 5 kilómetros y algo más. No contábamos que el camino no era para nada fácil: subidas, bajadas, entradas y salidas en medio de una espesa selva nos esperaba. La ruta nos tomó cerca de dos horas, estábamos muy cansados, exhaustos, pero emocionados al ver tanta belleza indescriptible. Bajo la caída de agua, uno puede imaginar muchas cosas, pero se puede disfrutar del rocío helado que te baña a decenas de metros. Es casi imposible llegar hasta el centro mismo. Los que desean darse un chapuzón lo hacen varios metros abajo.
La experiencia fue mayor cuando logré ver por primera vez al elegante gallito de las rocas. Eran dos y estaban enfrascados en una tremenda bronca en la espesura del bosque. Dicen que hay que ser muy afortunados para cruzarnos con ellos. Gritan de manera espectacular y son mas grandes de lo que yo imaginaba.
Al retorno tomamos huarapo en el tambo de un lugareño que está haciendo un negocio redondo con el jugo de la caña fermentada que es muy solicitado por los aventureros, en cualquiera de sus presentaciones: fresca o fuerte. Supuse que caminaba como antes, pero me equivoqué. Cómo me agitaba y se rendían mis piernas en las subidas. Algunas estudiantes me pasaban como si nada.
Ya en Cocachimba buscamos almuerzo, pero nada de nada. El hambre apremiaba y la lluvia que nos acompañó de regreso continuaba. Era sábado y la mayoría de lugareños es adventista y estaban en el templo. Para poder comer, dicen que había que hacer el pedido en la mañana.
Volvimos a Chachapoyas, en algunos tramos soportando una fuerte lluvia. Un caldo de pollo caliente cerró una aventura que valió la pena emprender.

viernes, 19 de noviembre de 2010

LA DIOSA HERMOSA DEL AMOR


Después de algunos años me reencontré con Dina Páucar, la "Diosa hermosa del amor", a quien entrevisté en la ex CPN Radio para el programa Los Especiales del Domingo. No ha perdido su sencillez, me reconoció, eso creo.
Dina llegó a la redacción de OJO para impulsar el sorteo de un automóvil entre los lectores, y en esas circunstancias es cuando posamos para este blog. Fue un momento breve, pero suficiente para recordar aquella amplia conversación en cabina, hace tres años. En aquella oportunidad, ella contó a los oyentes sus más hermosas anécdotas, como cuando le llevaron en un avión privado desde Piura a Cusco, para cantar en el estadio Garcilaso, luego que Cienciano lograra la Recopa Sudamericana.
La intérprete de "Qué lindos son tus ojos", me contó que el presidente del club le llamó en la mañana para que en la tarde cante en la ciudad imperial. "Yo estoy en Piura", rerpondió ella. "No se preocupe, le estoy mandando un avión", le dijeron al otro lado.
Esa tarde cantó en el Cusco ha pedido de los propios futbolistas campeones y en la noche siguió cantando en Piura, donde tenía varios compromisos.
Dina Paucar, entre otros artistas, seguirán en mi recuerdo.

domingo, 14 de noviembre de 2010

UNION COMERCIO IMPARABLE


Le llaman el poderoso del Alto Mayo. El club Unión Comercio del pujante distrito de Nueva Cajamarca, en la provincia de Rioja, departamento de San Martín, está escribiendo una de las páginas más gloriosas de su historia. Ha clasificado a los cuartos de final de la Copa Perú 2010 al derrotar por penales (3-1) a otro grande: San José de Tumbes, en el estadio del IPD de Moyobamba (el partido terminó 2-0 a favor de los comerciantes que perdieron por igual marcador en el extremo norte de la patria).
Las graderías del estadio de la Ciudad de las Orquíada se vieron abarratodas por los aficionados que llegaron desde Nueva Cajamarca, Rioja, Naranjo, Naranjillo, Rioja, Calzada, Soritor, Tarapoto y todo el Alto y Bajo Mayo. La fiesta se desató en todas las ciudades, pueblos y caseríos del valle que sólo dejaba ver con cierta tranquilidad al Morro de Calzada.
Pero la fiesta sólo será momentánea, pues saben que la próxima fecha deben enfrentar a otro rival, que será más difícil. Sin embargo, puedo afirmar que los rojos de Nueva Cajamarca están para derrotar acualquier cuadro de costa, sierra o selva. Los vi jugar ante el Manucci de Trujillo en el Estadio Municipal de Nueva Cajamarca. Aquella tarde pudieron haber goleado por 7, 8, 9 o 10 goles, de no ser por el arquero trujillano. Parecen imbatibles con los 35 grados de temperatura, sin embargo, tienen que mejorar la definición, porque cuenta con buena volante que genera mucho fútbol y ocasiones de gol. Suerte en los cuartos de final.